lunes 22 de agosto de 2011

no creo en culpables o inocentes...

la ciudad se vuelve un iceberg y el frío deshace las mujeres-signo-de-interrogación sin detenerse a charlar con los silencios de quien esconden en sus pulmones mas que el humo de una soledad imitada.

la calle helada se aleja, no creo en asesinos ni en victimas, no creo en los interrogatorios de quien vive en el horizonte de una paradoja siniestra.

ahí van ellos, los culpables y los inocentes, los impostores de un drama que no tiene principio ni fin, la entropia en su definición absoluta.



3 comentarios:

Duna Loves dijo...

nunca sabemos de qué lado jugamos, si de los culpables o de los inocentes... depende de quien nos mire...

MeryC dijo...

Todos somos culpables e inocentes, siempre, en algún momento.


Una bolsita llena de sugus de manzana.

Juan Camilo dijo...

De alguna manera declararse inocente es ser cumpable. La negación de algo macabro es, a veces, celebrarlo. Ya que otros se atreves a hacer lo que uno apenas piensa. Culpable, si. Inocente, si.