En el número doce nos refugiamos y vos me hablaste de lo poco que sabias sobre el universo, te inventaste un sinfín de límites y la muerte de las estrellas la contaste a tu imaginación
Descifraste el color de Antares
La espalda contra el piso caliente y nuestros rostros golpeados por un frio inmortal.
Me enseñaste a medir el silencio de las estrellas, la línea que divide la noche y el día
Ese horizonte lejano que solo se puede acercar cuando te tengo a mi lado y hay un caos entre mis piernas
Un cuento, las manos hundiéndose en la carne del otro y los dedos escudriñando aquí y allá, la ropa se vuelve entropía y allá al otro lado del doce, alguien nos observa
Se mueve el universo entorno a tus orgasmos, el combustible de una explosión súbita y una ley que viola toda teoría cuántica.
Dejaste toda la astronomía tatuada en un cuerpo que vence el frio.
Dejaste Antares con el sabor en la boca de un orgasmo precipitado y también inmortal, como el frio de esta tarde!

4 comentarios:
Que tendrá el universo que nos hace perder la razón.
Una bolsita llena de sugus de piña.
muy bueno!!
Te invito a pasar por el mio. Un blog para levantar los animos!!
http://elblogdebrina.blogspot.com
Que estes bien!!
Ojalá que los combustibles fósiles pudieran regenerarse a base de orgasmos. Deberías patentar la idea.
Un saludo insomne.
Buenas, no se como llegue aqui ..que viva la astros que invocamos en las palabras!
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