Es la banda sonora del silencio. Cae y desgarra el cuerpo de aquel que mira precipitadamente su cuerpo sin saber hacia donde ir.
El atardecer se deshace en la mirada. Le tiene fobia a lo infinito, dice que morirá escuchando led zeppelin, o tatuándose la primera ley de la termodinámica en la pierna derecha.
Hay un dolor insoportable en su realidad, un abandono que no concibe aun estando viejo. Han pasado varios años, pero la casualidad no se deshace como los atardeceres, o como los amantes después de que visitan Siberia.
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4 comentarios:
Me encanta el final
hoy se te veia bonita esa camisa gris
Que bonito escribes ;)
Un beso
Hola. te dejo un enlace de un programa de radio emitido en México sobre mis poesias. Saludos.
http://radiolince.blogspot.com/2011/03/contar-para-leer_23.html
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